El Camino

Recuperamos el servicio como parte fundamental de nuestro viaje, en un constante ir haciendo…

Como sociedad, creemos que necesitamos incrementar el sentimiento de estar vivos, el sentimiento de aventura y juego, el sentimiento de que somos solo una de las partes de un organismo mayor, el sentimiento de que nuestra cotidianidad, día tras día, todo el año, es un regalo.

Muchas palabras y conceptos necesitan ser repensados, construyendo nuevas tradiciones que nos permitan vivir libremente, felices, contentos.

Consideramos que ya no necesitamos ser más discípulos, lo que necesitamos es ser aprendices. En palabras de B. Coperthwaite, la diferencia comienza en que un aprendiz sirve como seguidor solo temporalmente, y se espera de él que siga solo y trabaje independientemente, sin dejar de estar conectado a su maestro y a todos los maestros que vinieron anteriormente.